Está indicado en el tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias altas causadas por microorganismos susceptibles (amigdalitis, faringitis, sinusitis, otitis); infecciones de las vías respiratorias bajas (bronquitis, neumonía); infecciones de la piel y tejidos blandos e infecciones diseminadas o localizadas.
Útil en la prevención de la diseminación por Mycobacterium en pacientes infectados por VIH.
Ha resultado eficaz en la erradicación del Helicobacter pylori en pacientes con ulcera gástrica duodenal asociando la Claritromicina en diversos esquemas de tratamiento.



